Que da las alas y enseña a volar pero no quiere ver partir los pájaros, aún sabiendo que no le pertenecen.Que se arregla toda y perfuma la cama, aunque su amor no perciba más esos detalles.Que como una hechicera transforma en luz y sonrisa los dolores que siente en el alma, sólo para que nadie lo note.Y aún tiene fuerzas, para dar consuelo a quien se acerca a llorar sobre su hombro.
Feliz del hombre que tan solo por un día sepa, entender el alma de la mujer.